Pages Menu
Categories Menu

Editado por el Dic 24, 2017 en Uncategorized
Los artículos de terceros son exclusiva responsabilidad de los respectivos autores.

Liga de España

Liga de España

Todos los récords conducen a Lionel Messi: el número 1 más allá de cualquier premio

El argentino volvió a ser determinante para que Barcelona ganara el séptimo de los últimos diez clásicos en el Bernabéu.

 

Fuente: clarín.com Deportivo – 24 12 2017

 

Tiene el potrero en el alma y lo lleva al campo de juego. Y todo el fútbol le cabe en la cabeza y lo traslada a sus pies. Al partido le queda apenas un suspiro de los tres minutos de descuento que dio el árbitro José Sánchez.

El Barcelona gana 2-0 en el Santiago Bernabéu y la victoria es irreversible. Pero queda más. Así lo decide Lionel Messi. En vez de dejar que la pelota se vaya afuera para que el partido se expire en el lateral, el crack rosarino hace lo que hacía en sus días de pibe, con sus amigos, en el barrio, en el Grandoli.

Se tira al piso para seguir jugando. Llega, la pasa, va a buscar la devolución. Se queda sin su botín derecho. Sabe que no la puede tocar con el pie descalzo porque es infracción. Lo aprendió en sus tiempos de Newell’s, donde esquivaba a pibes que lo duplicaban en tamaño. Entonces va hasta el fondo, observa el panorama del área y ofrece la asistencia, con su zurda de mago. Lo deja solo a Aleix Vidal, recién ingresado, para que defina. Es el tercero. La certeza de la goleada.

 

La escena se completa del modo que más le gusta: con un estadio que ya no sabe si insultarlo por sus colores o aplaudirlo por su fútbol puro. Entre las dudas, domina el silencio de los asombrados.

El partido se presentaba también con un clásico individual dentro del Superclásico de España. Esta vez, no hubo equivalencias. Messi resultó la figura de la cancha; Cristiano Ronaldo fue esa pifia en el primer tiempo que pareció condenarlo.

 

Otra vez, La Pulga fue El Rey del Bernabéu. Sirven los datos para entender la dimensión. Por primera vez en la historia del duelo entre ambos equipos, nacido en 1916, Barcelona se impuso por tercera vez consecutiva en cancha ajena. Los culés, con Messi, ganaron 7 de los últimos 10 clásicos.

Los números individuales también son devastadores: incluyendo su gol de penal, en ese estadio, Messi hizo 15 goles en 19 encuentros. Es su estadio visitante favorito. Además, con 25 tantos, resulta también el máximo goleador de esta cita que acapara las miradas del mundo.

Más allá de un 2017 en el que el Real Madrid acaparó los títulos y Cristiano, las distinciones individuales, el fin de año ofrece un escenario distinto: Barcelona y Messi sonríen en Navidad. Por el triunfo amplio en la capital española, pero sobre todo por sus consecuencias. “Real Madrid entrega la Liga”, dice el diario Marca desde Madrid; “Pasillo del Barça hacia la Liga”, titula Mundo Deportivo desde Barcelona. Los números dan cuenta de la situación: con 14 victorias y 3 empates, Barcelona suma 45 puntos. A 9 quedó el Atlético de Madrid; a 11, el Valencia; y a 14, el Real Madrid (con un partido por completar).

En ese contexto, además, Messi es el Pichichi de la Liga 17/18 con 15 tantos y del año calendario con 54. Y llegó a 526 tantos con el Barcelona. Es el máximo anotador en la historia de un club europeo. Con su tanto ante el Real, superó al alemán Gerd Müller, del Bayern Munich.

Hubo un detalle menos perceptible, pero decisivo en la actuación del hombre que cambió la historia del Barça. Messi -aparentemente invisible en la jugada- resultó clave para hacerle sencillo el camino a Iván Rakitic en la antesala del primer gol. El croata comenzó a correr en posición central, aún la mitad de la cancha. Mateo Kovacic -particular encargado de controlar al argentino en el segundo tiempo- se desentendió de su compatriota. Y allí comenzó la victoria. Pase de Rakitic a Sergi Roberto, asistencia para Luis Suárez y definición del uruguayo. Después de un primer tiempo incómodo, el equipo de Ernesto Valverde comenzaba a celebrar.