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Editado por el Sep 22, 2016 en Provincia y Esteban Echeverria
Los artículos de terceros son exclusiva responsabilidad de los respectivos autores.

SE AGUDIZO LA CRISIS EN LA EX

CANALE CON 3000 EMPLEADOS SUSPENDIDOS
La suspensión de unos 3 mil empleados profundizó la crisis que Alco (ex Canale) atraviesa desde hace, al menos, 2 años. La falta de financiamiento obligó a la firma a salir a la búsqueda de alguna otra gran empresa, que pueda aportar capital. Sin embargo, por ahora la firma elaboradora de conservas no tiene cómo afrontar las dificultades para hacer frente a los pagos de empleados, proveedores y Afip.
Por Urgente24
Se agudizó la crisis en la ex Canale con 3000 empleados suspendidosFoto de ‘Mendoza Online’.
Ya en mayo, la fabricante de conservas Alco (ex Canale) había decidido el cierre temporario de su planta de Tupungato, en Mendoza, pero esta semana la situación se agudizó con la suspensión de 3000 trabajadores en sus siete plantas productivas del país.
Ante esta emergencia, el gobierno de Mendoza (donde se encuentran tres de sus fábricas), llamó a una mesa de diálogo entre el Sindicato de Trabajadores de la Alimentación y la compañía. La firma de la familia Carballo sostiene que necesita $ 150 millones para reincorporar a los empleados (a quienes adeuda además, el pago de la última quincena y parte del aguinaldo) y arrancar la temporada con la cosecha de damasco, los primeros días de diciembre.
Desde el sindicato denunciaron que las suspensiones se produjeron, a pesar de que la compañía participa del programa de Recuperación Productiva (Repro), un subsidio que otorga el gobierno nacional para el pago de salarios en las firmas en crisis, a condición de que no despidan ni suspendan personal.
También apuntan contra los hipermercados, y su manejo desleal al adquirir la producción a precio de costo. “Compran las latas a $10 y las venden a $45”, señalaron.
Considerada una de las mayores exportadoras de conservas del país, Alco busca reestructurar su deuda y asociarse con otras empresas para acceder a financiamiento, ya que no es sujeto de crédito. La compañía aduce que su descapitalización se originó en una seguidilla de malas temporadas agrícolas, sumada al atraso cambiario durante los últimos años que minó su competitividad para exportar, y una excesiva presión impositiva.
Los desequilibrios financieros se agravaron cuando solicitó un crédito al Fondo de Desarrollo Argentino (Fondear) para financiar la campaña de 2014, que recién le fue otorgado a fines de 2015. La devaluación, inflación y subas salariales licuaron estos fondos.
Según publicó ‘Mendoza Opina’, el subsecretario de Industria del Ministerio de Economía, Guillermo Cruz, admitió que la situación es “muy grave” y que la empresa necesitaría de socios para capitalizar a la empresa con, por lo menos, unos 150 millones de pesos.
“Estamos preocupados sobre todo por las fuentes de trabajo. Hemos armado una mesa de diálogo con los dueños, proveedores y personal para intentar salir de este problema”, acotó, aunque sostuvo que por ahora el gobierno nacional no tiene en mente volver a poner dinero en la empresa.